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La Fundación de Navegantes Holandeses del Cabo de Hornos

 

Indice

Los 400 años del Cabo de Hornos

Informaciones generales

Reseña: “Viajes alrededor del Cabo de Hornos bajo bandera holandesa”;

Encuentro de Cap Horniers Bicentenario de Chile 2010

 

 

Los 400 años del Cabo de Hornos

 El 29 de enero de 2016 habrán transcurrido 400 años desde el momento en que marinos europeos cruzaron por primera vez frente al Cabo de Hornos, navegando desde el Atlántico al Pacífico, o Mar del Sur como también era conocido en ese entonces.  Este importante descubrimiento, que permitió navegar por la extremidad meridional de Sudamérica hacia las islas de las especias en las Indias Orientales, fue obra de Willem Schouten, capitán, y Jacob Le Maire, financista de aquella expedición.  De esta manera evitaron el monopolio mantenido por la Compañía Holandesa de las Indias Orientales (VOC) sobre las rutas del Cabo de Buena Esperanza y del Estrecho de Magallanes. Los expedicionarios denominaron Kaap Hoorn a esa proyección austral de la tierra sudamericana, rindiendo asi homenaje al puerto de Hoorn desde el cual habían zarpado en 1615. El topónimo se hizo conocido internacionalmente, en inglés como Cape Horn y en español como Cabo de Hornos. La Fundación Navegantes Holandeses del Cabo de Hornos  desea conmemorar este histórico descubrimiento durante los años 2015 y 2016. Para ello ha constituido una nueva fundación - Fundación 400 años del Cabo de Hornos - en la que tambien participan asociaciones de carácter histórico e instituciones locales, como por ejemplo el Museo Westfries. El objetivo es desarrollar una serie de actividades como un simposio sobre la importancia de este descubrimiento, una publicación cartográfica conteniendo antiguas cartas náuticas de la región del Cabo de Hornos, incentivar la publicación de un libro dedicado a los niños acerca del aspecto aventurero de viajes como éste, además de otros eventos culturales y educativos. Contamos con el total apoyo de la comuna de Hoorn. Su alcalde Dr. Onno van Veldhuizen ha asumido la presidencia de un comité asesor; como él suele decir: “el Cabo de Hornos posiciona internacionalmente a la ciudad de Hoorn sobre la carta”. La Embajada de Chile se encuentra igualmente muy interesada, ya que la isla donde se encuentra el Cabo de Hornos es territorio chileno. Existe el projecto de que el buque-escuela Esmeralda de la Armada de Chile participe en 2015 en el evento Sail Amsterdam.  Esto permitiría que su tripulación visite la ciudad de Hoorn. Por otra parte, la Embajada de Chile ha sugerido que una réplica del monumento ubicado en el Cabo de Hornos sea donado a la ciudad de Hoorn. Asimismo, la Cofradía de los Capitanes del Cabo de Hornos, de Valparaíso, se está preparando para conmemorar en Chile este relevante aniversario.

 

 

Informaciones generales

El Cabo de Hornos es el  extremo meridional del continente americano que se extiende a lo lejos de la tomentosa zona marítima de fuertes vientos en el hemisferio Sur. Este cabo formaba parte de las últimas rutas marítimas en las que todavía  resultaban  explotables los cargueros a vela, que se dirigían a Australia a por cereales o a Chile para traer nitrato a Europa.  En esos viajes, la vuelta en torno al Cabo de Hornos era lo peor que experimentaban los intrépidos navegantes en su dura existencia y constituía a la vez el punto culminante de su proeza marina. Los marinos que lo han vivido se sienten estrechamente unidos. Los primeros que se percataron de este sentimiento fueron unos capitanes franceses, quienes en 1937 fundaron la llamada “Amicale des Capitaines au Long Cours Cap Horniers” (Asociación de Capitanes de Altura del Cabo de Hornos). 

Después de la Segunda Guerra Mundial, al desaparecer la navegación a vela, surgieron en varios países secciones de esta Asociación, en la que se aceptaron también navegantes del Cabo de Hornos de otros rangos. La sección holandesa se fundó en 1939 con el nombre de “Vereniging van Nederlandse Kaap-Hoornvaarders” (Asociación de Navegantes Holandeses del Cabo de Hornos). La ciudad holandesa de Hoorn (al norte  de Ámsterdam) fue elegida como sede de la asociación en vista de que  los navegantes holandeses Le Maire y Schouten, que descubrieron el  Cabo en 1616, le dieron el nombre de esta  ciudad portuaria desde donde se hicieron a la mar. 

En los años setenta del siglo pasado, debido a su avanzada edad, se hizo cada vez más difícil  para la mayoría de los miembros asistir a las reuniones. En 1985, la asociación, que ya iba extinguiéndose, se convirtió en una fundación que tiene por objeto mantener vivo el recuerdo de la navegación oceánica a vela, en particular la que doblaba el Cabo de Hornos, como culminación de la historia del arte de navegar. 

La Fundación de Navegantes Holandeses del Cabo de Hornos cuenta  entre sus participantes asimismo con un número de practicantes de la navegación a vela que han hecho la travesía alrededor del Cabo de Hornos de modo tradicional con un yate. Los  barqueros que han realizado esta travesía entre los 50° de latitud Sur en el Océano Atlántico y 50° de latitud  Sur en el Océano Pacífico (o a la inversa) sin usar un motor o han echado allá el ancla, obtienen un trofeo de la ciudad de Hoorn y los miembros de la tripulación una medalla de la fundación.

El número total de benefactores, en su mayoría viejos navegantes, practicantes de la navegación a vela y gente interesada en la náutica, asciende a más de 500. Lo que les vincula no es sólo el interés por la navegación de altura, sino  igualmente el interés por la historia de la profesión de marino en el sentido más lato de la palabra. Cada año se organiza para ellos en otoño una reunión, se da una conferencia y se les ofrece una comida conjunta. En invierno también se celebran por invitación conferencias en otros lugares. En primavera se suele publicar un libro sobre uno o más viajes al Cabo de Hornos y/ o sobre asuntos náuticos relacionados con ello.  

La sala de los navegantes del Cabo de Hornos (maquetas de barcos, cartas marinas, instrumentos, etc.), que se encuentra en la calle Achterom 17, en Hoorn, está abierta al público todos los miércoles del 1 de abril al 1 de octubre desde las 11 a las 16.00 horas y en los meses de junio, julio y agosto todos los domingos de las 13.00 a las 16.00 horas.

La navegación de altura a vela en torno al Cabo de Hornos era de una naturaleza demasiado internacional para que pudiera formar claramente parte de la historia marítima holandesa. Debido a ello su presentación  ha permanecido de manera muy reducida en los museos holandeses. Sin embargo, bajo el punto de vista de la navegación  general,  la travesía al Cabo de Hornos es para muchos la parte más impresionante de la historia de la navegación marítima. El recuerdo de las hazañas náuticas realizadas bajo este aspecto tiene que conservarse. La Fundación de Navegantes Holandeses del Cabo de Hornos se esfuerza a tal efecto. Abriga la esperanza de contar con su interés y con el apoyo de usted.           

 

(Traducción del holandés por Francisco E. de Mulder Bonello)    

 

Viajes alrededor del Cabo de Hornos bajo bandera Holandesa. “Reizen rond Kaap Hoorn onder Nederlandse vlag. Overzicht vanaf de ontdekking in 1616 tot het einde van de Nederlandse grote zeilvaart in 1911”.

Texto: H. Hazelhoff Roelfzema; cartas e ilustraciones: Ron van den Bos.

Publicado por la Fundación “Nederlandse Kaap Hoorn-vaarders”, Hoorn 2010. 104 págs. e ilustraciones en blanco y negro. ISBN: 978-90-71940-05-7

El libro que reseñamos ha sido publicado en la histórica ciudad de Hoorn (provincia de Holanda del Norte, Reino de los Países Bajos) vinculada a la historia marítima de Chile por haber sido el puerto de zarpe de la expedición que permitió reconocer el vértice austral de Sudamérica y registrarlo en la cartografía haciendo homenaje a esa ciudad: “Kaap Hoorn”, topónimo adaptado más tarde al castellano como Cabo de Hornos.

El título es suficientemente descriptivo como para comprender la importancia que este volumen tiene para el registro histórico. Traducido indica: “Viajes alrededor del Cabo de Hornos bajo bandera holandesa”; el subtítulo especifica: “Panorama desde el descubrimiento en 1616 hasta el final de la gran navegación holandesa a vela en 1911”. Son por consiguiente casi tres siglos de historia de la navegación a vela contorneando el extremo austral, ruta frecuentemente obligada antes de la inauguración del Canal de Panamá en 1914 y estimada entonces como más segura para los grandes veleros que la vía del Estrecho de Magallanes. Su autor es Humphrey Hazelhoff Roelfzema, ex-director del Museo Marítimo Nacional de Amsterdam (“Nederlands Scheepvaartmuseum”) y conocido investigador en estos temas.

La obra fue diseñada bajo la forma de una sucesión de relatos breves, en su mayoría de dos o tres páginas, que condensan documentación acerca de viajes presentados en orden cronológico, conjunto precedido por una introducción (por K. van Louvezijn, presidente de los Caphorniers holandeses) y páginas preliminares. Otro rasgo característico es que bajo el título de cada capítulo es indicado el nombre de las naves citadas en él, estableciendo así un especie de inventario preliminar de aquellos veleros de bandera holandesa que cruzaron frente al Cabo de Hornos entre 1616 y 1911. Este registro es presentado de manera sistemática entre las páginas 89 y 103, constituyendo uno de los principales aportes de la publicación. Se inicia obviamente con el paso en 1616 del “Eendracht”, nave descubridora de la expedición de Schouten y Le Maire, concluyendo con el cruce de la barca de cuatro palos “Jeanette Françoise” en septiembre de 1911.

Para llevar adelante esta tarea, el autor contó con el apoyo de la Fundación Caphorniers Holandeses (“Stichting Nederlandse Kaap Hoorn-vaarders”) con sede en la ciudad de Hoorn, la que incluye entre sus objetivos el incentivar estudios de esta naturaleza. Desde 2004 fue iniciada la recopilación de datos provenientes de la prensa de los años señalados, registros de la actividad portuaria y noticias del movimiento mercantil. Por otra parte, y teniendo en consideración que Valparaíso era con frecuencia la primera escala luego del paso por el Cabo de Hornos, se estableció contacto con la contrapartida chilena de la mencionada fundación holandesa, es decir con la Cofradía de los Capitanes del Cabo de Hornos, entonces presidida por el contralmirante (r) Roberto Benavente. De la misma manera, con la profesora Luisa Bastidas de la Universidad Marítima de Viña del Mar, participando igualmente Josué Toro Ojeda y Paola Díaz Durán, estudiantes de esa casa de estudios superiores. Además, la representación diplomática holandesa en Chile asumió ciertos costos, especialmente de transporte, para permitir la revisión de archivos en la ciudad de Santiago.

Luego de la descripción de viajes holandeses vía Cabo de Hornos que podemos considerar como “clásicos”, es decir entre la expedición descubridora del Cabo de Hornos (1616) y aquella de Jacob Roggeveen (1722) con la que Isla de Pascua o Rapa-Nui fue incorporada a las cartas náuticas, el libro continúa abordando otra etapa: la gran navegación comercial a vela luego de la emancipación de Chile y a lo largo de casi un siglo. Probablemente esta parte del volumen es la que contiene mayor cantidad de material inédito o menos divulgado. Por ejemplo, en 1822 el “Harmonie” (capitán H. Janssen de Bloom) sería quien reabriría la ruta del Cabo de Hornos para los holandeses. Este relato (págs. 24-27) incluye una atractiva ilustración fechada en 1824 que muestra tres buques en el puerto ecuatoriano de Guayaquil y cuyas banderas son peruana, holandesa y chilena.

Hubo excepciones en cuanto a que no todos los buques holandeses provenían de la marina mercantil. Por ejemplo, en enero de 1824 cruzó el Cabo de Hornos rumbo a Valparaíso y Callao la corbeta “Lynx”, enviada con el propósito de establecer contactos con Chile y con otras de las nuevas repúblicas recién independizadas o en proceso de emancipación. Igualmente es citado el caso (1824-1825) de la fragata “Maria Reygersberg” y la corbeta “Pollux”. Un sentido más comercial tuvieron los viajes citados entre 1850 y1855, destinados al transporte de guano desde las islas situadas frente a la costa peruana. La era del salitre y su transporte en veleros vía Cabo de Hornos atrae, desde luego, la atención del autor del libro quien recoge antecedentes sobre naves, armadores, capitanes y acerca de las dificultades inherentes a esa ruta. También incluye un boceto de la actividad mercantil holandesa durante la “Guerra del salitre entre Chile, Bolivia y Perú 1879-1883” (págs. 74-75).

En síntesis, se trata de un interesante volumen que debería ser vertido a idiomas de lectura más generalizada, como inglés y español. Esto pondría al alcance de numerosos investigadores esta sistemática recopilación de antecedentes, especialmente importante para la comprensión de la actividad marítimo-mercantil a través de la legendaria ruta del Cabo de Hornos.

Dr. O. R. Ortiz-Troncoso

Miembro Honorario de la Cofradía de los Capitanes del Cabo de Hornos, Valparaíso.

 

 

Encuentro de Cap Horniers Bicentenario de Chile 2010   >Slideshow
  

Asociándose a  la conmemoración de los 200 años de la República de Chile, entre el 14 y el 22 de abril la Cofradía chilena organizó en ese país una reunión mundial de Cap Horniers, incluyendo miembros y simpatizantes. La fundación holandesa de Cap Horniers  (Stichting Nederlandse Kaap Hoorn-vaarders) estuvo representada por su Tesorero. En un principio se inscribieron 107 participantes pero, debido al terremoto que afectó a la zona central de Chile, 37 de ellos se abstuvieron de asistir.

El programa incluyó:

Llegada y recibimiento de bienvenida en el hotel Neruda, en Santiago de Chile.

Ceremonia oficial de izamiento de banderas de los países participantes en el terminal Prat del puerto de Valparaíso.

Visita al  Museo Naval y Marítimo, con especial atención a la sección dedicada al Cabo de Hornos.

Crucero por el puerto, donde se encontraban amarrados los tall-ships que competían en la regata Velas Sudamérica 2010.

Visita al Esmeralda, velero escuela de la Armada de Chile.

Durante el viaje de regreso a Santiago hubo ocasión de conocer la viña Estancia El Cuadro.

Excursión a la Patagonia austral, en particular al Parque Nacional Torres del Paine, incluyendo la posibilidad de contemplar el glacial Grey.

Excursión a Isla Riesco.

Cena de despedida en el Club Lo Curro, de Santiago, situado al pie de los Andes, entonándose hacia la medianoche y a todo pulmón el shanty “Rolling Home”... y hasta la próxima oportunidad de reunirse en el espíritu del Cabo de Hornos.

Un breve crucero, desde Punta Arenas al Cabo de Hornos,  a bordo del Aquiles de la marina chilena debió ser cancelado a último minuto debido a que esa nave era indispensable para la distribución de ayuda humanitaria en la zona afectada por el terremoto.  A pesar de éste y otros inconvenientes, los organizadores del encuentro supieron mantener un interesante programa. El crucero con el Aquiles fue reemplazado por la excursión al Parque Nacional Torres del Paine, en la Patagonia austral. Podemos concluir, luego de nuestra visita, que fue ésta una elección acertada.

Reunión a futuro. Mirando hacia el horizonte, los asistentes a la reunión han percibido ya dos objetivos: (1) la primera regata Cabo de Hornos desde Saint-Tropez el 13 de octubre de 2013 y (2) la conmemoración del descubrimiento del Cabo de Hornos por la expedición de Le Maire y Schouten en 2015/2016. Confiamos, en un próximo número, dar más detalles al respecto.

En nombre del Directorio, 

John H.F. Planken, Tesorero

FOTOS

Los participantes al “Encuentro Chile-2010” en la escalinata de acceso al Museo Naval y Marítimo de Valparaíso.

El velero holandés con aparejo de barca “Europa”, participante en la regata “Velas Sudamérica 2010”, amarrado al muelle en Valparaíso durante el “Encuentro Chile-2010”.

 


 

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